dijous, 16 d’agost de 2007

Papasquiaro tendrá que esperar.




Cuando preparábamos maletas para ir a Girona el crítico de El País nos llamó para avisarnos que el guardamuebles estaba cerrado por vacaciones. Agosto. Quizá algo apenado nos invitó a comer. Fuimos. Ahí escuché la historia de esa novela de Papasquiaro -aka Ulises Lima- que le había entregado el mismísimo Bolaño poco antes de morir. Entre cervezas y trifásicos se comprometió a buscarla con nosotros en septiembre, y nos llevó a casa de Juan Luis Panero. Este poeta, que muchos recuerdan por su testimonio en la película El Desencanto -última obra censurada por el franquismo-, fue amigo de Paz, Borges y Juan Rulfo. Ya les pondremos unos fragmentos de esa charla sabrosa, mientras esperamos a que nos abran la maldita bodega.

Enrique Díaz Álvarez.

2 comentaris:

Anònim ha dit...

Tons esperaremos... quién es el crítico?

Ivan Montaño ha dit...

Creo que si ese manuscrito existe, sería mejor idea antes publicar y difundir su obra poética... dudo que haya hecho prosa.